Gastritis: Cómo curarla y prevenirla con remedios naturales

Gastritis: Cómo curarla y prevenirla con remedios naturales

Levante la mano si no ha tenido problemas de gastritis al menos una vez en su vida. Desafortunadamente, son pocos los que no han experimentado este trastorno, que es una enfermedad típica de los países industrializados. ¿Y sabes por qué tenemos esta «primacía»? Porque estamos estresados, porque nos enojamos fácilmente, porque perdemos la paciencia, porque siempre corremos, porque comemos apurados y mal, porque bebemos demasiado café. Obviamente, incluso el alcohol y los cigarrillos ciertamente no son buenos para la gastritis, al contrario, la empeoran. Así como el uso excesivo de antiinflamatorios que dañan el revestimiento del estómago y duelen, huelga decirlo, el hígado y los intestinos. La gastritis también tiene un componente psicosomático: cuando estamos cansados, nerviosos, frustrados, todo nuestro cuerpo se ve afectado. Pero nuestro sistema digestivo más. La culpa es de la adrenalina y el cortisol (la hormona del estrés), que ahora es nuestro enemigo número uno.

La gastritis es una inflamación de las membranas mucosas de la cavidad gástrica que puede ser aguda o crónica. Pero, ¿cómo se reconoce? Los síntomas de la gastritis son muchos y diferentes, pero generalmente siempre hay acidez de estómago. Entre los síntomas más comunes también se encuentran: mal aliento, dificultades digestivas, flatulencia e hinchazón. Sigue leyendo después de la foto

Pero también náuseas, sensación de plenitud abdominal aunque no haya comido mucho, vómitos. Pero, ¿qué podemos hacer para lidiar con este molesto problema que hace de nuestra vida un infierno? Primero que nada, lo más importante es no comer en exceso. Por qué: si comemos en exceso, los ácidos del estómago terminan en el esófago y los síntomas empeoran. También es mejor evitar el uso excesivo de drogas.

Otras precauciones para evitar la gastritis: comer despacio y masticar bien los alimentos, evitar el alcohol y la nicotina, pero también el té y el café. No a alimentos picantes, embutidos, fritos y similares. Sí, entendemos que estamos pidiendo mucho pero si queremos sentirnos bien tenemos que renunciar a algo. Por ejemplo también al azúcar y los alimentos refinados. Y tenemos que decirle adiós al estrés. Esto es lo más difícil, pero intentémoslo. Por otro lado, en las vacaciones podemos relajarnos, tenemos menos motivos para estar nerviosos y podemos mantenernos tranquilos, serenos, despreocupados. Sigue leyendo después de la foto

Y que mas podemos hacer? Confiar en la naturaleza que es perfecta, nos ama (si ella también pudiera decir lo mismo de nosotros …) y también puede salvarnos de la gastritis.
Por ejemplo, ¿sabías que el aceite de oliva, una cucharadita en ayunas al despertar, protege las paredes del estómago creando una película mucosa y previniendo la aparición de gastritis y úlceras? No solo eso: el aceite (pero debe ser aceite de oliva virgen extra, eh) ayuda a limpiar el intestino y evita que las bacterias patógenas echen raíces en su interior.

El aceite también se puede combinar con patatas. Es un remedio tradicional muy eficaz contra los trastornos digestivos. Qué necesitas: 100 ml de zumo de patata (lo puedes conseguir con la centrífuga) y dos cucharadas de aceite. Mezcle los dos ingredientes y beba esta «poción» tan pronto como se despierte, digamos 15 minutos antes de desayunar. Sigue leyendo después de la foto

La canela también es milagrosa en caso de gastritis. Esta especia, además de disminuir el azúcar en sangre y calmar los dolores menstruales, es muy útil en caso de problemas gástricos. Un té de hierbas a base de canela para beber después de las comidas puede marcar la diferencia.
Si la gastritis ocurre cuando estamos particularmente estresados, cuando nos parece que nuestra mente está llena de pensamientos, cuando estamos nerviosos y sobrecargados, probablemente sintamos una especie de «bulto» en la boca del estómago.

¿Y sabes qué puede venir en nuestra ayuda en estos casos? Peonía, en forma de tintura madre. Basta disolver unas veinte gotas en dos dedos de agua y beber la preparación 3 veces al día entre comidas. El tratamiento debe durar al menos un mes. Por qué funciona: la peonía es un potente sedante que tiene un efecto antiespasmódico sobre los músculos del estómago. Relaja los nervios, ayuda al proceso de digestión y te hace sentir mejor de inmediato.

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