Sí a la pasta por la noche: no engorda y combate el estrés y el insomnio

Sí a la pasta por la noche: no engorda y combate el estrés y el insomnio

Comer pasta por la noche no engorda. Es una creencia errónea de los expertos del Instituto Superior de Salud (ISS) que no importa a qué hora del día se ingieran carbohidratos. El punto, más bien, es cuántos se introducen diariamente y cuántas calorías totales consiste en la dieta. La opinión común de no tomar carbohidratos en la cena, explican siempre los expertos de la ISS, proviene principalmente de la creencia errónea de que si se toman antes de irse a dormir y en ausencia de grandes actividades físicas, estos aumentan las posibilidades de transformarse en grasa. . En cambio, debe tenerse en cuenta que el consumo de energía durante el sueño no es tan diferente del de una actividad matutina sedentaria. Por ejemplo, sentarse en un escritorio frente a una computadora. Al contrario: para quienes tienen dificultades para dormir por la noche, una cena a base de carbohidratos parece favorecer el descanso nocturno al estimular la producción de serotonina, útil para irse a dormir más relajados y llenos.

Para una dieta equilibrada, por tanto, es importante no comer pan, pasta y arroz más de lo necesario y tener cuidado de consumirlos en porciones adecuadas a tu cuerpo, edad y actividad física. Eso sí, es bueno evitar los condimentos elaborados para los primeros platos, por tanto más ricos en grasas y difíciles de digerir, pero no es cierto que los carbohidratos deban excluirse de la dieta, o que sea mejor comerlos durante el día y no por la noche.

Lo importante, sin embargo, recuerdan todavía los especialistas, es no consumir comidas demasiado abundantes al final de la noche, especialmente ricas en grasas, porque el exceso de energía adquirido antes de acostarse es más difícil de quemar y es más probable que se acumule debajo forma de grasa corporal. Los carbohidratos no necesariamente engordan y esto no cambia según el tiempo que se consumen: se engorda principalmente por un exceso de calorías introducidas y una distribución incorrecta de los nutrientes con respecto a las necesidades del organismo.

Por supuesto, la cantidad de carbohidratos que se consume cada día varía de una persona a otra. En general, debería representar alrededor del 45-60% de las calorías diarias consumidas y ciertamente es importante no exceder. Pero más que prestar atención a ‘cuándo’ comemos, es importante reflexionar sobre ‘cómo’ y ‘qué’ comemos. Al final, por tanto, no es recomendable tomar hidratos de carbono por la noche, ni suponen ningún peligro para nuestra línea, si no es en presencia de distintas prescripciones médicas.

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