¿Miedo al frío?  Principales peligros y falsas creencias

¿Miedo al frío? Principales peligros y falsas creencias

La llegada del primer resfriado trae consigo muchos peligros para nuestra salud. Muchas veces no nos damos cuenta, o tendemos a subestimar las situaciones, pero sometemos nuestro cuerpo a un constante estrés térmico que puede provocar el desarrollo de varios síntomas, más o menos grave. Pero, ¿cuáles son los principales riesgos para nuestra salud?

Patologías y problemas provocados por el frío

Existen cinco riesgos principales para nuestra salud por la exposición a temperaturas demasiado bajas:

Ataque al corazón

El frío puede hacer que los vasos sanguíneos se estrechen, reduciendo el suministro de sangre al corazón y provocando un paro cardíaco. Esta recomendación es especialmente válida para los deportistas, que no abandonan su actividad física al aire libre ni siquiera en el frío. La creencia de que la actividad física puede calentar el cuerpo y te hace sentir menos fatiga es absolutamente falsa; por el contrario, la actividad física intensa en condiciones climáticas desfavorables somete al corazón a un mayor esfuerzo, justo cuando se reduce el riego sanguíneo.

Congelación

La condición de congelación ocurre si la temperatura de nuestro cuerpo cae por debajo de los 24 grados, una temperatura que no asegura la adecuada eficiencia de las funciones vitales.

Virus

El resfriado es un excelente amigo de los virus de la gripe que circulan principalmente en la temporada de invierno. Las bajas temperaturas obligan a acudir a ambientes cerrados y cálidos, en compañía de otras personas con riesgo de una mayor propagación de estos virus.

Fracturas y dolores musculares / articulares

Un riesgo que no se debe subestimar, especialmente en personas mayores cuya fragilidad ósea es común, dada la falta de calcio, es el de posibles caídas, en las que se puede incurrir al caminar sobre losas heladas invisibles, provocando fracturas óseas desagradables.

Sabañones

La exposición constante a bajas temperaturas, sin cubrirse adecuadamente, puede provocar sabañones o hinchazones de la piel provocados por una sequedad excesiva. Será necesario mantener calientes las zonas afectadas y proteger las partes expuestas con humectantes especiales anti-frío.

¿Por qué se congelan primero la nariz, las manos y los pies?

Todos nos hubiéramos hecho esta pregunta al menos una vez en la vida. El acusado es nuestro cerebro, particularmente el área del hipotálamo. Cuando el temperatura corporal baja por debajo de 36 grados, L ‘organismo moviliza el sistema cardiovascular, para mantener siempre alta la temperatura en los órganos vitales, restándola de las periferias, como nariz, manos y pies, que al estar menos abastecidos de sangre se enfrían.

El mismo mecanismo ocurre cuando instintivamente comenzamos a parlotear por el frío, a través del cual podemos producir calor; o de nuevo a través de la piel de gallina.

No te preocupes, estos son solo algunos señales que nuestro cuerpo quiere enviarnos para advertirnos del frío al que está sometido.

Los mitos sobre el frío

Una alimentación sana y equilibrada es fundamental en aquellas épocas del año en las que las temperaturas son excesivas, tanto por calor como por frío. Durante los meses de invierno está bien comer comidas calientes que aportan al organismo la cantidad adecuada de proteínas, que se vuelven indispensables para el organismo y favorecen la producción de calor y energía.

En general algunos también son recomendados suplementos para huesos y articulaciones, capaz de estimular, gracias a sus principios activos, una correcta funcionalidad de las articulaciones.

Sin embargo, debemos disipar algunos falsos mitos.

Come alimentos con calorías

No coma en dosis mayores ni consuma más alimentos grasos. La sensación de aumento del apetito durante los meses de invierno no es más que un legado de la memoria evolutiva, un recordatorio genético de épocas pasadas, cuando el hombre tenía que conseguir comida y sentía la necesidad de abastecerse en caso de necesitar.

Beber bebidas alcohólicas

Las bebidas alcohólicas, contrariamente a la creencia popular, deben evitarse en períodos más fríos. Estos provocan una falsa sensación de calor momentáneo, dada por la dilatación de los vasos sanguíneos que llevan más sangre a la piel, alejándola de los órganos vitales. De hecho, el alcohol favorece la hipotermia, también porque podrías perder esa lucidez que te empuja a cubrirte adecuadamente.

Usa el sombrero

Usar la ropa protectora necesaria es ciertamente un paso necesario para defenderse del frío, pero no obstante, es un error creer que aproximadamente la mitad del calor se pierde en la cabeza y el sombrero puede evitarlo.

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